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Pulido y encerado del casco
El gelcoat oxidado puede recuperar el brillo mientras a la capa superficial le quede grosor de reserva. Cuánto trabajo exige una embarcación lo decide el estado de la superficie, no su edad.
El pulido devuelve el brillo al gelcoat que lo ha perdido por el sol, la sal y las temporadas sin protección. No es lavar ni encerar: retira la fina capa superficial oxidada y iguala la superficie, y solo la cera o el recubrimiento aplicados después protegen el resultado de volver a apagarse.
Cuándo tiene sentido pulir
- El francobordo está mate y pasar la mano deja una marca blanca, como de tiza.
- Se aprecia una malla de arañazos finos dejados por defensas, pantalanes y el lavado con cepillo.
- El color ha perdido profundidad y difiere de las zonas resguardadas, por ejemplo bajo el listón de regala.
- La embarcación sale a la venta y tiene que verse cuidada en las fotos.
En cambio, el pulido no repara los desgastes hasta el laminado ni la falta de gelcoat: eso exige antes la reparación del gelcoat, porque la máquina solo dejará sus bordes al descubierto.
Cómo trabajamos
Empezamos lavando y valorando el grosor de la capa: en embarcaciones antiguas el gelcoat suele estar ya fino y un lijado agresivo dejaría el laminado al descubierto. El paso se elige según el estado: una superficie en buenas condiciones necesita una pasada con pulimento de acabado; una muy oxidada, lijado en húmedo, abrillantado y dos pasadas de pulido. Al final la superficie recibe cera o un recubrimiento protector más duradero.
- Un solo pasogelcoat en buen estado
- Abrillantado y pulidosuperficie mate
- Lijado en húmedooxidación fuerte
- Proteccióncera o recubrimiento
Cuánto dura
En una embarcación a motor de unos diez metros, pulir solo el francobordo suele llevar una jornada de trabajo, y dos si la superficie está descuidada. La superestructura, los detalles y las zonas alrededor de los herrajes exigen trabajo a mano y se cuentan aparte. Las tarifas orientativas están en la guía de precios.
Qué preparar antes del presupuesto
- fotos del francobordo tomadas en ángulo, de modo que se vea el reflejo de la luz,
- primeros planos de las zonas más apagadas y de arañazos y desgastes,
- cuándo se pulió por última vez la embarcación y con qué se protegió,
- la eslora de la embarcación y el lugar donde está.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencian el pulido y el encerado?
El pulido retira la capa superficial oxidada e iguala la superficie: de ahí viene el retorno del brillo. El encerado no retira nada; deposita una capa protectora que retrasa el siguiente apagado. La cera sola sobre gelcoat oxidado no devuelve el brillo.
¿Cada cuánto hay que pulir la embarcación?
Un pulido completo normalmente cada dos o tres temporadas, y entre medias lavado y renovación de la capa protectora una vez al año. Pulir más a menudo no tiene sentido, porque cada pasada retira algo de gelcoat y su grosor es limitado.
¿Se puede pulir un gelcoat muy descuidado?
Casi siempre sí, pero lo decide el grosor de la capa que queda. Si en las zonas más gastadas ya se transparenta la estructura del laminado, el pulido la dejará más al descubierto y pintar el casco es la solución más sensata.
¿Pulen embarcaciones que se preparan para la venta?
Sí, es un encargo frecuente antes de la sesión de fotos y de las visitas de los compradores. Suele combinarse con la reparación de daños menores del gelcoat, porque en un francobordo pulido cada desconchón se ve más.